0 5 mins 4 semanas

DAT.- Este lunes 29 de abril se está celebrando el Día Internacional de la Danza y, para conmemorar tan importante fecha, el Maestro Williams Rivas, consagrado exponente y luchador por la reivindicación de esta disciplina artística, y Franklin Añez, otro importante representante del movimiento, publicaron un muy sentido manifiesto.

El texto en cuestión lleva por nombre ‘Mensaje Venezolano por el Día Internacional de la Danza 2024’, y en él se vierten los sueños, esperanzas y aspiraciones locales de esta apasionante rama del arte.

A continuación, el mensaje íntegro tal como fue publicado en las redes sociales de Rivas y Añez:

“Hoy nuestra vida vuelve a celebrar desde sus diversos escenarios conectada al mundo, un mundo que ha venido sobreponiéndose a incomparables sucesos, eventos y procesos propios de la evolución humana, que no es ajena al arte y por supuesto a la Danza.

La nuestra, la venezolana, viene levantándose de diferentes procesos, con una generación de relevo amplia, ávida de nuevas posibilidades, espacios propios, cónsonos para la creación danzaria. Persisten nuestros Grandes, aunque muy pocos, pero allí están, creando, dando su danza con orgullo, atino y humildad.

Surgen movimientos organizacionales visionados a la suma de felicidad, apostando a un país mejor para todas y todos. Movimientos desde las escuelas, elevando una heroína como bandera para consolidar una danza perdurable y un movimiento nacionalista que certifica técnicas, formas, metodologías, códigos a sus hacedores, en paralelo a nuestras madres nutricias que en conjunto construyen una danza rica, orgánica, propositiva y eterna en los jóvenes universitarios.

Nos emociona gritar al viento que nuestra danza palpita en nuestro territorio, pero también en cientos de ciudades del mundo donde ha sido aceptada y adoptada, legitimando ser el movimiento con mayor capacidad para agrupar a tanto venezolano regado por el mundo.

LEA TAMBIÉN | Williams Rivas | Día Internacional de la Danza en Venezuela: ¡Arte que transforma sociedades!

Por ello nuestra danza venezolana en un suceso mundial, donde vemos estremecer nuestros joropos, impresionar con nuestros tambores y gozar diversas manifestaciones nuestras de tradición en otras tierras con propios y ajenos, al unísono de estrellas de nuestra patria que se destacan en compañías y escenarios internacionales, llenándonos de orgullo y sensaciones múltiples para seguir celebrando nuestra razón de ser.

Es desde luego hoy, porque nos convertimos en una sola voz, que hacemos un clamor a los sistemas gubernamentales, nacionales, estadales y locales a no perder de vista a la danza de Venezuela, porque más allá de ser una de las manifestaciones del arte más difundida, posee un prestigio global, heredado de tantas luminarias que fecundaron esta tierra, legando una industria coreográfica que se ha venido desvaneciendo en el tiempo por voluntades incoherentes, pero sobrevive y sigue apostando al desarrollo humano del país, pues con una nación consciente, formada y disciplinada en la danza, conocida como fenómeno social podemos crecer, avanzar y construir una mejor humanidad.

Clamamos por erradicar las diferencias, las mezquindades y los protagonismos internos, que vayamos por el camino de una mejor danza fusionada en beneficio de todas y todos. Pedimos por nuestra legislación de una buena vez, para ordenar y regular los procesos formativos en nuestras niñas y niños, así como también la valoración de los estilos, géneros y técnicas que viven entre nosotros y una institucionalidad nacional que nos arrope y fundamente todos los procesos de creación, promoción y difusión, atención social y cartografía de la danza venezolana.

Hoy también oramos a nuestros ancestros, por ellos danzamos al mundo, al país, a la ciudad, al pueblo y a cada cuerpo que danza, vamos juntos a estremecer la tierra, a ejecutar nuestra danza interna, que ceda paso a la danza de las conciencias y posicionemos la mejor marca que tenemos: nuestra Danza, la propia, la verdadera, la natural, la espléndida, la hermosa, la mundial, la que CLAMA SER CONSOLIDADA”.

Por Williams Rivas y Franklin Añez

(Con información de Williams Rivas)



Ver fuente