Datos oficiales indican que el Banco Central de Venezuela (BCV) vendió US$1.500 millones en abril, el monto mensual más alto desde al menos enero de 2023.
Para aliviar la presión sobre la inflación el gobierno de Venezuela ha intensificando las ventas de dólares, permitiendo que el bolívar se debilite y reduciendo la brecha con el mercado paralelo.
Esta semana el bolívar ha sufrido una depreciación de 7%, hasta cerca de 715 por euro en el llamado mercado de intervención, que se mide frente a la moneda del bloque europeo. Se trata de la mayor depreciación en una semana desde que se restableció el sistema a finales de marzo, dejando al Bolívar solo ligeramente más fuerte que en el mercado informal.
El Banco Central de Venezuela (BCV) vendió US$1.500 millones en abril, el monto mensual más alto desde al menos enero de 2023, según datos oficiales. El presidente del banco, Luis Pérez, dijo en un comunicado el martes 5 de mayo que las ventas deberían alcanzar US$1.350 millones en el quinto mes del año.
El impulso se produjo luego de la incursión militar estadounidense en Caracas el 3 de enero y la instalación de una nueva administración gubernamental interina, a cargo de Delcy Rodríguez, la cual permite al gobierno de Donald Trump supervisar los ingresos procedentes de las ventas de petróleo venezolano.
Rodríguez ha estado tomando medidas para mejorar la relación de Venezuela con Estados Unidos y atraer la inversión extranjera, con Washington suavizando las sanciones y permitiendo un mayor ingreso de dólares al país.
Recientemente, Estados Unidos emitió una licencia que permite a Caracas para contratar asesores financieros y legales para poder renegociar la deuda de la nación, que se estima en US$170.000 millones, un monto que incluye los bonos, los intereses vencidos, los préstamos bilaterales y otros compromisos.
El aumento en la venta de dólares ha ayudado a estabilizar al bolívar en el mercado informal, aliviando la presión sobre los precios al consumo. La inflación mensual de Venezuela se ha ralentizado hasta el 10,6% en abril, la tasa más baja desde el pasado mes de junio de 2025, según datos del BCV.
Pero al mismo tiempo, ha estado inundando el mercado de dólares, el BCV también ha mantenido su tipo de cambio oficial -la referencia legal para los precios en dólares de bienes y servicios, así como para el gasto presupuestario del gobierno- en 493,4 bolívares por dólar. Esto es aproximadamente un 30% más fuerte que el tipo de cambio paralelo.
Esto significa que los venezolanos están ahora haciendo malabarismos con tres precios diferentes para los dólares, dos de ellos oficiales. Está la tasa de referencia publicada por el Banco Central de Venezuela, una tasa de intervención significativamente más débil, aunque también oficial, y el mercado paralelo de dólares, el cual está determinado principalmente por los intercambios de persona a persona en plataformas de criptomonedas y otras transacciones informales.
«El tipo de intervención se está convirtiendo en el marcador de estos costes para la economía, aunque la facturación de bienes y servicios sigue haciéndose al tipo del Banco Central», escribieron en un informe los analistas de la consultora local Síntesis Financiera.
Al mantener el tipo de cambio de referencia del BCV con pocas variaciones, el gobierno limita sus gastos en ciertas partidas presupuestarias. Entre ellas los bonos mensuales en dólares, añadieron los analistas.
Según Luis Oliveros, economista y decano de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Metropolitana de Caracas, el BCV debería actuar para simplificar el sistema cambiario.
Una inflación más lenta «es una buena noticia y ciertamente va de la mano con una menor volatilidad del tipo de cambio», dijo Oliveros. Aún así, «»tenemos una política cambiaria costosa y va a tener que haber un cambio», sostuvo, de acuerdo con una nota de la Agencia Bloomberg.