0 3 mins 1 mes

En noviembre de 1994 se estrenaba en cines estadounidenses (a España tardaría unos pocos meses) ‘Star Trek: La próxima generación‘ (Star Trek Generations), la séptima película de la franquicia y la que sirvió, de algún modo, de relevo (tardío) entre la generación original comandada por el capitán James T. Kirk (William Shatner) y la comandada por Jean-Luc Picard (Patrick Stewart).

Todo un histórico crossover en el que el público y fans de la saga podrían ver la que, ahora sí, sería la última aventura de los tripulación original… y la última aventura de Kirk, quien encontraría su muerte en un enfrentamiento con el villano Tolian Soran (Malcolm McDowell).


"Demasiada ciencia ficción, demasiado Star Trek". Ahora sabemos qué pasó con la peor temporada de 'Picard'"Demasiada ciencia ficción, demasiado Star Trek". Ahora sabemos qué pasó con la peor temporada de 'Picard'

De esta manera, en una de las últimas escenas de la película (que se puede ver en SkyShowtime), Kirk acabaría sepultando y con sus últimos suspiros diría dos frases a su ya amigo Picard: «Ha sido divertido» y «Oh, Dios» («Oh my» en el original). Una última frase con la que el actor se peleó a la hora de decirla… y cuyo resultado es uno de sus mayores arrepentimientos.

Últimas palabras

Así lo ha expresado en una reciente entrevista para ScreenRant a propósito de su documental ‘You can Call Me Bill‘, dirigido por Alexandre O. Philippe. Shatner confiesa que no logró darle el matiz de sentido de la aventura que quería dar a esas ultimísimas palabras:

«Lo que un actor puede aportar a una palabra escrita es la interpretación de cómo decirlo. Te quiero. Te quiero. Te quiero. Variaciones en las palabra. Así que si el guionista ha escrito Te quiero y el actor se hace con ello y hace algo totalmente impensable, es un problemón. O el director se enfada o sigue con ello. En esta caso, pensé de Kirk como tan valiente en la vida que cuando se enfrenta a cosas que no sabía, como lo desconocido, lo extraño… las entidades que los guionistas han pensado, cuando se enfrenta a la muerte, se enfrentaría a la muerte con un sentimiento de aventura.

«Oh, ¿qué va a pasar ahora?» Así que improvisé «Oh, Dios» […] en plan con temor pero también buscando la aventura, algo entremedias, y sería bastante evidente para vosotros lo que estaba pensando. Y jamás lo logré. Nunca logré ese matiz que buscaba. Tuve un par de tomas, pero no entendieron lo que estaba haciendo.»

En Espinof:

Source link

Ver fuente