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DAT.- El suministro de concreto proporcionado por profesionales es bastante recomendado, debido a que estos diseñan el material considerando las especificaciones de cada proyecto. No obstante, aún hay riesgos de que la mezcla sufra daños ante efectos químicos y físicos. Para los contratistas, es indispensable reconocerlos y mantenerse prevenidos y listos para solucionarlos en caso de que aparezcan.

Explican desde PILPERMIX, empresa presidida por Claudio Antonio Ramírez Soto, que es común que se tenga a la durabilidad del concreto como su característica más relevante y que todo aquello que impacte negativamente en ella es perjudicial. Esto no es raro, ya que es esta la razón por la que se usa este material en vez de otras opciones. La durabilidad se entiende como la capacidad de la mezcla para mantenerse útil y cumplir con la finalidad para la que se diseñó, asimismo, de que cumpla con el ciclo de vida estimado por los fabricantes.

Lo anterior no es algo fácil, ya que, como mencionamos, hay algunos factores externos, tanto físicos como químicos, que disminuyen el ciclo de vida del material e impiden que se aprovechen al máximo sus beneficios. Expertos en suministro de concreto han detectado cuatro principales fenómenos de esta naturaleza: retracción, erosión, carbonatación y corrosión. Veamos…

Erosión

Este concepto se refiere al desgaste estructural a causa de fluidos con componentes sólidos (principalmente agua) que se mueven continuamente. Los daños en el concreto son el resultado del choque entre éste y dichos fluidos. Si bien los daños pueden ser mínimos, tienden a acumularse hasta convertirse en una verdadera preocupación. Estos son visibles en las superficies, ya que se muestran faltas de resistencia y consistencia.

La solución son los mantenimientos constantes. Cuando una obra tendrá contacto continuo con agua y otros fluidos, tiene que considerarse esto desde el diseño de la mezcla para usar los agregados requeridos. En caso de que no se usen, tendrán que eliminarse los factores de erosión, que pueden ser muchos, haciendo que sea una tarea complicada.

Corrosión

El pH de los concretos es alcalino, por lo que el contacto con sustancias ácidas resulta en reacciones perjudiciales. El cemento (uno de los ingredientes de la mezcla) tiene calcio y, al tener contacto con un ácido, se producirán sales cálcicas. Un proceso que es importante mencionar ya que se parece a las reacciones de los ácidos es la lixiviación, aunque surge por agua pura en la superficie del hormigón. Si se presenta, habrá una degradación en el material y una desintegración tras pasar algo de tiempo.

Ante estos efectos, los expertos en suministro de concreto recomiendan utilizar impermeabilizantes en el concreto. Estos producen una capa que impide el ingreso de cualquier sustancia que impacte negativamente en su durabilidad e integridad estructural.

Retracción

Este fenómeno ocurre cuando hay una pérdida acelerada de la humedad en la mezcla, lo que causa cambios notables en el volumen de las diferentes capas que conforman la estructura. Se trata de un problema con múltiples causas, por ejemplo, el porcentaje de humedad relativa en el ambiente, las variaciones de temperatura y la velocidad del viento. Una vez que ocurre la retracción, ocurren agrietamientos superficiales (que es uno de los problemas típicos del hormigón) y daños estructurales.

Para evitar que esto ocurra, se utilizan pantallas contravía. Otra excelente solución es que, durante la obra, el curado se realice lo más rápido posible y que se utilice refuerzo adecuado, así como un mayor porcentaje de agregado grueso. Cabe mencionar la utilización de agregados especiales y el espaciado entre juntas.

Carbonatación

El dióxido de carbono o CO2 (como mejor se le conoce), es un elemento natural y abundante en el aire y la naturaleza en general. Si bien es favorable para la vida (por ejemplo, para los procesos fotosintéticos), no lo es tanto para el concreto. Una vez que entra en su superficie, afecta su pH y daña su porosidad. En las estructuras con acero de refuerzo, el hormigón funciona como un protector debido a su pH alcalino, no obstante, esta función disminuye al suceder la carbonatación, volviéndose vulnerables.

Se recomienda utilizar medidores de pH para detectar la presencia de carbonatación en el concreto. Para evitar o minimizar este fenómeno químico, se recomienda usar agregados especiales, revestimientos e inhibidores de corrosión.

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Otros factores

Hay casos en los que el hormigón se daña por factores peculiares. Por ejemplo, ocurren daños superficiales en zonas con alto tránsito peatonal y vehicular, haciendo que reduzca su ciclo de vida. Tales circunstancias deben considerarse desde que se diseña la mezcla. Los impactos igual hacen que el material requiera reparación. En tales situaciones, conviene utilizar concreto de mayor resistencia.

Hay inconvenientes que no se relacionan con agentes externos, sino con un mal uso del material. En caso de un diseño estructural deficiente, omisiones en las recomendaciones técnicas y de calidad o uso de compuestos inadecuados, resultará afectada notablemente la durabilidad del concreto. A ello se debe la importancia de trabajar con concreteras reconocidas que operan según estándares y controles de calidad, asimismo, que ofrezcan diferentes tipos de concretos para casos distintos.

(Con información de PILPERMIX)

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