Inversionistas y funcionarios indicaron que Venezuela fue «el principal motivo de optimismo» en las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM) que se realizaron la semana pasada.
Según precisaron los asistentes a Reuters, las expectativas de una reactivación económica del país caribeño dominaron las conversaciones al margen de los encuentros.
Rodrigo Olivares-Caminal, profesor de la Universidad Queen Mary, quien asesora a gobiernos en materia de deuda y asistió a las Reuniones de Primavera, expresó que «el ‘permafrost’ se está derritiendo», por lo que «los inversionistas son optimistas».
Es importante detallar que el «permafrost» es una capa de suelo, roca o sedimentos que permanece congelada a 0ºC, por un período de alrededor de 2 años seguidos y que se extiende por zonas árticas como Alaska y Siberia.
Fuentes comentaron al medio internacional que al menos 6 bancos y organizaciones sostuvieron concurridas reuniones informativas para inversionistas en Washington. Algunas de las instituciones financieras asistentes fueron: Bank of America, Barclays, JPMorgan y Morgan Stanley. El tema de Venezuela no se mencionó en ninguna agenda formal previa a los encuentros.
Durante las Reuniones de Primavera en las sedes del FMI y del BM, las previsiones económicas a la baja dominaron las discusiones, mientras los inversionistas mundiales calculaban el costo de la guerra en Oriente Medio para sus economías.
No obstante, gran parte de ese costo se relaciona al incremento de los precios internacionales del petróleo, que impulsarán la inflación en todo el mundo.
Pero, para Venezuela los altos precios del crudo implican ingresos adicionales que podrían ayudar a reparar la infraestructura del sector de hidrocarburos tras décadas de subinversión.
Reestructuración de la deuda de Venezuela
Asistentes a las reuniones, entre ellos tenedores de bonos y abogados, manifestaron sus esperanzas de que unas relaciones más cordiales con Estados Unidos permitirán la reestructuración de la deuda soberana de Venezuela y así, los inversores podrían recuperar, al menos, una parte de su dinero.
Si se logra la reestructuración de la deuda de Venezuela, ésta sería una de las mayores reformas realizadas en la historia reciente.
Venezuela y Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) tienen aproximadamente US$ 60.000 millones en bonos impagos, pero la deuda externa total de la nación caribeña que se espera que sea reestructurada oscila entre los 150 y 170 mil millones de dólares.